akas: Des choses que je ne t’ai jamais dites
1996, España, USA, 93 min.
Director: Isabel Coixet Guión: Isabel Coixet Fotografía: Teresa Medina Música: Alfonso Vilallonga Intérpretes: Lili Taylor, Andrew Mccarthy, Debi Mazar, Alexis Arquette, Leslie Mann, Richard Edson, Seymour Cassel, Peggy West, Sherilyn Lawson, Ruth Ann Goertz
Sinopsis: Una mujer de treinta años intenta suicidarse cuando su novio la abandona. Buscando consuelo y apoyo llama al teléfono de la esperanza. A la vez, graba unos vídeos destinados al hombre que la ha abandonado, pero estos caen en manos de un mensajero bastante entrometido.









Historia entre la melancolía, el afán de madurez y la búsqueda de la propia voz interior, tiene ecos de películas y autores muy diferentes a ésta (aquél inolvidable "Metropolitan", reflexiones e ideas que emparentan con el cine de Bergman, la incomunicación pertinaz que experimentan los personajes del universo de John Cassavettes, algo del "Manhattan" de Woody Allen, destellos de las primeras obras de Atom Egoyan, etc), y momentos de lirismo que rayan en la poesía desnuda y mínima.
Bajo el aspecto de una cinta "indie" al uso, se esconde una sincera y emotiva diatriba sobre la fragilidad del ser humano (en este caso en ambos sexos por igual), que no esconde ciertas deudas (puede que inconscientes) con algunos clásicos del cine romántico ("Jennie", "Cartas a una desconocida", "El bazar de las sorpresas") y prefiere concentrarse en el placer de narrar y en sublimar aspectos que potencian el significado último del relato antes que en la reiteración, el sentimentalismo o el enfoque puramente estético.
La fuerza de sus personajes es consustancial al cine de la directora, pero esta vez (quizá también en "A los que aman"), su mirada no incide de forma tan marcada o está tan presente implícitamente en ellos como en su siguiente etapa (desde "Mi vida sin mí"), donde hay veces que se superpone de manera algo exagerada (ese "ego" o semi "narcisismo" que la crítica tanto detesta).
Una película pequeña, modesta en presupuesto, pero nada vacía o insustancial. Un empeño de enorme valía. Una pequeña maravilla.